Pídeme de nuevo la venganza
al arte de tu boca con mi espada,
súbete a mi hombro de un golpe seco,
dale tiempo a mi lengua y a tus tiempos
Pinta la pared de tu sudor / de tus gemidos,
cuéntale de tu boca humedecida / de mi copa;
enséñame una vez más el punto justo
en que mi dedo y mi boca se conjugan.
Ya dejamos atrás las convenciones!
Viaja sola al final no te detengas,
revuélcate, tiembla, acelera, grita...!
Respira profundo, baja despacio,
descansa,
calla…
La noche apenas comienza.